Un tributo primaveral a las madres

May 22, 2019 5:27 pm Published by Leave your thoughts

 


Version in English.

Mis puntos ciegos maternales

Una de las cosas que uno aprende al leer y discutir ideas teóricas en cursos de doctorado es que todos tenemos puntos ciegos y que tendemos a idealizar algunas cosas y a demonizar otras. A lo largo de los años, he aprendido que tengo tendencia a romantizar la maternidad. Esto viene en parte por haber crecido en Venezuela, un país con vínculos fuertes a la Virgen, quien para nosotros es mitad milagro católico, mitad diosa de la fertilidad indígena y cuya imagen e historia impregnan nuestra cultura y nuestros sueños reales y metafóricos. La otra razón, por supuesto, es mi mamá, quien por más de cuatro décadas ha traído amor, estabilidad y sabiduría deslumbrante a las vidas de sus hijos y nietos mientras se mantiene profesionalmente activa como programadora.

Ahora que yo también soy madre trabajadora y tengo amigas que son madres como yo, me doy cuenta cuán complicada es la decisión entre quedarnos en casa con nuestros hijos y continuar trabajando. Ambas opciones traen algo de remordimiento y también felicidad. Tengo la suerte que trabajar de profesora universitaria me da un horario flexible que me ha permitido estar presente en la vida de mis hijos a pesar de trabajar largas horas. Así y todo hay días en que me pregunto si es bueno que mis hijos tengan una madre trabajadora que a veces no va a sus eventos y que se ausenta para ir a conferencias todos los años.

Kathleen McGinn de la Escuela de Negocios de Harvard publicó un estudio en el 2018 en el que hizo una encuesta con participación de 100.000 mujeres y hombres en 29 países y descubrió que los hijos de madres trabajadoras crecen siendo tan felices como los hijos de madres que son amas de casa. Halló que las hijas de madres trabajadoras son más propensas a trabajar y a tener roles de supervisoras. Aunque McGinn descubrió que tener madres trabajadores no afecta la posibilidad que los hijos varones trabajen como afecta la de las hijas, aprendió que los varones de madres trabajadoras pasan más tiempo cuidando a sus familiares durante su infancia y cuando crecen tienen una visión mucho más equitativa sobre la división de trabajo entre mujeres y hombres en el hogar. Tengo la fortuna de compartir la crianza de mis hijos con mi marido, pero mi mamá pasó cinco años siendo madre soltera trabajadora. Le agradezco todo el amor y esfuerzo que le tomó sobrevivir esos años y que me haya inspirado a también ser madre trabajadora. Pienso que su influencia ayudará a convertir a sus nietos en feministas maravillosos. Soy demasiado idealista cuando se trata de las madres, lo sé, pero he estado rodeada de madres que hacen que me cueste ser cínica sobre al amor que traen al mundo.

Filmamos una de las escenas finales de La época de los sollozos

Esta semana trabajamos con Pete Johnston, mi frecuente colaborador y cineasta en Michigan State University, para filmar una de las escenas finales de La época de los sollozos. Mi marido Nate y yo filmamos las primeras escenas del documental en 2004 con una videocámara prestada y sin tener idea de lo que íbamos a conseguir al viajar a lugares recónditos de la Amazonía en búsqueda de respuestas sobre la desaparición de mi padre. Durante los últimos 15 años hemos aprendido mucho sobre la vida y la pérdida de mi padre y sobre cómo filmar y contar una historia a través de palabras e imágenes. Esperamos poder compartir la película con audiencias pronto.

Foto desentarrada del mes

En algún momento después que mi papá desapareció mi mamá comenzó a trabajar para Ana María, una venezolana que tiene una joyería en Miami y con quien todavía colabora tres décadas después. Casi todos los años de mi infancia, Ana María pagaba por el billete de viaje de mi mamá y la invitaba a quedarse en su casa por una semana. Mi mamá se sentaba en la computadora en la joyería y programaba durante el día, cenando con Ana María y su familia durante la noche. Conseguía momenticos para ir de compras y regresaba con maletas llenas de ropa preciosa y con ciertos de mis tesoros de infancia más adorados. Mis favoritos fueron una Barbie cuyo vestido tenía estrellas que brillaban en la oscuridad y un parasol pintado a mano con mi nombre escrito en letras colores pastel. Yo me quedaba con mi abuela, mis tías, o con amigas mientras ella no estaba, distrayéndome con mi nuevo entorno y disfrutando el inusual placer infantil de tener una visión prolongada de la vida de los demás—sus rutinas, sus ritmos, sus peculiaridades familiares. Al pasar la semana me había integrado lo suficiente para ver cómo eran sus vidas cuando no tenían que entretener a personas que no pertenecían a su hogar. Sin embargo, el día antes que mi mamá regresara siempre la extrañaba con intensidad penetrante. Claro que me daba curiosidad ver los regalos que ceremoniosamente sacaba de su maleta en nuestra sala pero más que todo, quería tenerla cerca, mi mamá abrazándome, escuchando mis cuentos y echándome los suyos. Estaba lista para regresar a casa, a nuestros propios ritmos y peculiaridades, al mundo que habíamos entretejido juntas y que define todos los mundos que he entretejido con otros desde entonces.

Mi entrevista en podcast discutiendo el cine y la vida académica

Tuve el honor de tener una fantástica conversación con Chris Long, el decano de mi facultad, en el Liberal Arts Endeavor Podcast titulado “Alexandra Hidalgo – El arte de contar historias a través del cine.” Escuchen nuestra discusión sobre el rol que juegan las historias en el trabajo académico, en el cine y en cómo nos relacionamos los unos con los otros.

Mi película Teta fue proyectada en Brasil

Mi corto documental Teta: una madre cuenta su historia de lactancia fue proyectado en Belo Horizonte, Brasil esta semana en la Mostra de Cine Feminista de la Coletiva Malva como parte de su programación sobre la maternidad contemporánea. Es el vigésimo tercer festival de cine que muestra la película y el primer en Brasil.

Conéctate con nosotros en las redes sociales

Preguntas? Comentarios? Ideas?
Respóndenos a este correo electrónico.
Version in English.
Archivo de cartas comunitarias previas

Categorised in: ,

This post was written by Tiffany McIntyre

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *